8.10.11

Gotas amargas resbalan sobre mi rostro y caen, convertidas en color.



Voy a ser breve. 
Nunca he sido el tipo de chica que se cree a la primera las verborreas que le dicen. Podría autodenominarme 'desconfiada y suspicaz'. No suelo 'querer' por que sí y extenderle la mano a cualquiera. Muy vagamente hablando 'escaneo' a los sucios humanos antes de establecer y abrir un enlace con ellos. Pocas veces me dejo llevar por el momento, ¿Por qué? Por que es un juego. Y para que sea un juego, alguien debe salir perdiendo. Para evitar ser yo la que pierda, prefiero mantenerme al margen de una conversación amena y cálida. Suena aburrido, pero así soy, afortunada o desafortunadamente, no pienso como la mitad de ustedes. 
Meses atrás, minotauro, princesa, caí en una trastada mas de la vida. Un mortal me robó la tranquilidad. No se avergüencen de mi, por favor. Desgraciadamente, también soy humana (Estoy tratando de ser menos yo para volverme una completa extraña, algo no humano) y a veces pienso como una.

No quiero relatar la historia, por que mientras escribo, podría descomponer el teclado con vómito y lágrimas y eso no será agradable en lo absoluto. Me limitaré a decir que caí. Como una mosca en una telaraña o un ratón en trampa. Me estanqué en un laberinto del que conocía la salida y del cual no tenía ganas de salir y cuando ya estaba dispuesta a alejarme de él, pensaba que, en verdad, era diferente, y caía de nuevo, regresaba a los callejones sin salida. Así fue incontables veces. Omití todo lo que se hablaba a mi alrededor sobre él. Suprimí sus acciones contradictorias y me sumergí en una ilusión (Dícese de trastorno mental inducido, creado por la excesiva e inherente necesidad de creer en algo); ilusión que me hizo caer en un profundo sueño. Me dormí unos meses y soñé con una idea de relación que no puede ni podrá ser. Que ahora, despierta, puedo decir que no me agradaría tener. Una relación insana.

¿Es muy difícil decir la verdad? Eventualmente las mentiras salen a la luz. Siempre estuve al tanto de todo, hasta da un poco de miedo saber la forma en la que me enteraba de las cosas. Tampoco diré como, no quiero dar ideas. Es incómodo saber y no poder hacer nada. Dicen que si no se conoce el problema, no existe. Pero, cuando se detecta una inconformidad, cuando conoces el problema y encima estás involucrado, no puedes dejarlo pasar y es cuando empiezas a carburar para encontrar una solución.

La solución a esta plaga emocional empezó cuando se cayó la venda que cubría los ojos de mis amigos imaginarios, que murmuraban haberlo sabido desde un principio, pero que me dejaron experimentarlo para que no me quedara con las ganas; luego de mis enemigos imaginarios, que fueron los causantes de haberlo querido de esta forma obsesiva. Luego cayó la de mi alter ego, que muy enojado, lanzaba frases a mi mente y me heria, me lastimó tanto que comencé a llorar; las lágrimas corrían aletargadas, con una presión máxima de tanto que estuvieron contenidas, una explosión emocional. Entre lágrimas y sollozos, se desvanecía la imagen que tenía de él. Al final, pude verlo como realmente es. Ya no lo cubría un manto de palabras, ya no se escondía detrás de la barrera de la duda. Sólo era él. Y debo reconocer, que me gustaba más cuando no lo podía ver.

Ir y regresar; correr, tropezar, levantarte; caer en el mismo error un par de veces, sonreír amargamente y perdonar por encima. Ninguno de estas acciones te lleva a perdonar. Pero aliviana al corazón por instantes.

Fragmento para El Príncipe No Encantador: Me fascinaba la imagen pixeleada que tenía de ti. Te perdoné muchas veces, te ayudé mil veces más. Te toleré cada acción que no me gustaba y las aplaudía, por muy malas que fueran. Estuve ahí siempre, sentada en una esquina de tu cama, esperando que notaras que siempre iba a permanecer contigo. Limpié tu armadura y la cuide, me rebajé a ser plebeya por ti. No me arrepiento de nada, de hecho, gracias, por todo y nada. Te debo el conocimiento adquirido. Tú me enseñaste a combatir dragones y miedos. Me enseñaste a pararme al borde de mi ventana, sin miedo a caer y si caía, levantarme y subir mi torre de nuevo, las veces que fueran necesarias. Pero principalmente, me enseñaste que para jugar se necesitan dos. Hoy, príncipe NadaEncantador, me bajo de tu corcel de juguete y empiezo a recorrer el mundo a pie, sola al fin. Hoy me bajo de tu carrousel emocional para subirme a mi montaña rusa. 
Hoy, pienso retocar mi sonrisa con un color diferente.

Mi solución inmediata a toda mi historia deprimente es someterme a una catarsis, ya quiero deshacerme de todo, de él, de mi. Reinventarme y empezar de nuevo, con otra visión. No estoy enojada con él, estoy enojada conmigo por haber cedido tanto. Si ya me había funcionado mi filosofía de vida que tenía una etiqueta ENORME que decía 'No te enamores', ¿Por qué no obedecer las reglas?  ¿Por vivir? ¿Por dejarme llevar? ¿Por crearme una falsa historia de amor? ¿Por qué no tenia nada mejor que hacer y quería crees en algo de nuevo? 
Suena como la típica historia de amor no correspondido que podría tener cualquiera, y lo es. Acepto mi derrota, acepto que me dio en la madre y ahorita estoy hecha un hilo de emociones y sensaciones y sentimientos encontrados y odio y rabia y agua. Pero pasará. No es nada que no se pueda superar con un poco de amor propio y helado de vainilla. Y , por cierto, ya que estamos de confesiones, creo que les mentí en el pasado. Los misántropos no se enamoran. Prometo no defraudarlos de nuevo. 


P.S. Les cuento esto no por que les tenga confianza. 1. Necesitaba deshacerme de todo lo que sentía. 2. Espero que al ver las cagadas que cometí, piensen en su situación actual y no hagan lo mismo que yo. Pienso inducirlos a una catarsis, también.
P.S2. Se me olvida que son humanos. Vivir. Sufrir. Reprimir. Desbloquear. Superar. Olvidar. En ese órden, eso es una catarsis. Si no les satisface mi definición, córranle a buscarla en 'gugul'. Si no, deja de quejarte y calla.

Nota rojo quemado: Recuerda minotauro, princesa: Nadie puede jugar contigo. Para jugar, se necesitan dos. Reviértele la jugada. Chíngatelo.

Amor es...¿Yo quién me creo para decir qué es el amor? Traza tu propia definición.

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